Escribir una novela, pensar el viaje de un niño llamado Vicente Medina, Aylan o Diko, reflexionar sobre la Lengua o la Literatura, resolver problemas, formular la formulación, pensar luego existir, y un largo etcétera que hacéis a lo largo de la mañana: seis horas sentados en unos pupitres en los que recibís información. Pero no siempre es "significativa" esa información, esto es, no siempre deja una huella en vosotros.
Hace unos días me tropecé en la Revista Educación 3.0 con una reflexión de una alumna de Bachillerato (puedes leerla completa aquí) que me hizo pensar en vosotros como alumnos, y también en nosotros como profesores: ella plantea en su intervención sentencias tan dolorosas como “Pero,
¿qué estoy haciendo aquí?”, “El
profesor hablaba un idioma distinto al mío”, “Buscando
datos para aprobar, solo aprobar”,“No
pensamos, rellenamos formularios. No aprendemos, memorizamos palabras que luego
olvidamos”, “No nos educan, nos
normalizan, nos reducen, nos apagan”, “Necesitaba
que mi cerebro fuese estimulado para crecer”, “Había
quienes preferían que permaneciese sumisa”, “Soy un
5’8”.
Yo, que personalemente prefiero la creatividad a la estandarización de los contenidos, que soy de las que opina que el saber ha de construirse de forma integradora y no parcelaria, os invito a que dejéis constancia en este espacio, que es el vuestro, de cómo sentís la educación: lo vivís en primera persona, ¿qué opináis? Porque no sois un número y sí personas, os cedo la palabra:

"EXAMEN DE CONCIENCIA"
ResponderEliminarComo alumna e individuo de esta nuestra sociedad coincido con la postura de Andrea Martínez, el sistema educativo español está construido sobre los cimientos de la más pura ignorancia.
La mente humana es la más compleja de todas y esta complejidad no puede reducirse a meras cifras. Hay más inteligencia a parte de la lógico-matemática como, por ejemplo, la artística, la emocional, la social… Pero cómo va a entender esto el ministerio de educación y/o el gobierno, si una gran parte de ellos no ha estudiado y otra parte no tiene educación. Si los que deciden son los que menos aulas han pisado, si los expertos, los verdaderos expertos, no son escuchados.
Tanto los profesores como los alumnos vivimos en un mundo de paralelogramos: aulas, pizarras, folios, mesas… y finalmente mentes cuadradas. Encajonados en un sistema que desagrada al único que afecta, al único que verdaderamente debería tener voz y voto.
Somos robots programados por los poderosos desde una edad muy temprana, ¿nuestro lema, nuestras instrucciones?: “Copiar, pegar y no pensar”. Lo peor es que su método funciona, la monotonía de este mecanicismo nos hace ignorantes inconscientes.
Profesores frustrados cuya vocación es limitada día a día, alumnos estresados por la cifra que marcará su vida, alumnos que abandonan este sinsentido…Todo a causa de un sistema sin educación.
En clase copiar, por las tardes hacer basándose en el copiar, luego estudiar/memorizar y así nunca hay tiempo para el entender, para el pensar, para el imaginar, para socializar… Porque tal vez no toda la culpa sea de las nuevas tecnologías, tal vez a un alumno no le merezca la pena quedar con alguien 30 minutos y por eso utilice el WhatsApp.
¿Todos los países quieren a estudiantes curiosos, trabajadores, en definitiva, inteligentes? No, solo quieren un buen puesto en un ranking que habla de la memoria de las personas. Cuando pretenden mejorar la educación no son conscientes de que para ello hay que entender, comprender y, aunque sea algo obvio, tener educación.
Cada intento de los alumnos por expandirnos, por realizarnos a nosotros mismos, por satisfacer nuestras curiosidades e intereses, debe ser abandonado para lograr dos números que decidirán nuestro futuro, que van a abrirnos las puertas del paraíso o del infierno y ese “o” puede ser una centésima.
Somos títeres de nuestro conformismo, de nuestra sociedad, pero solo hay una verdad: Pretenden que aprendamos, no que queramos aprender.
Elisa López Bravo. 1ºC-BC
Todo este tema de los estándares, las notas, no sirve para nada, en absoluto, cada uno tiene una capacidad.
ResponderEliminarPienso que al día de hoy la mayoría de nosotros, memorizamos y lo "vomitamos" en los exámenes contestando a todas las preguntas y después no recordar nada y a su vez solo estar satisfechos por si lo hemos contestado todo o no y si está bien lo que he hecho, eso es lo de menos. Lo que verdaderamente importa es de todo eso con que te has quedado, dentro de una semana, ¿te acordarás de algo?. Lo mas seguro sea que no, puesto que tal vez no lo entiendes y te lo estudias.
A los estudiantes cada vez nos gusta menos estudiar, esto es que nuestra "rutina" es estar una media de ocho horas sentados estudiando, dando clase, y no entender casi nada, solo es aprender y poco más.
Por último decir, que las cosas que se hacen con gusto y con motivación, son las que de verdad te sabes, recuerdas y nunca se te olvidaran.
M.CARMEN ZAPATA PRIOR. 3ºB
Pienso que no somos un numero cada uno tiene unas capacidades y los estandares,la memorización de millones de letras, palabras, frases, parrafos...Para luego ir al examen soltarlos y luego no acordarte de nada no sirve para nada.
ResponderEliminarMuchas ceces piensas que hago aqui, que hace este hombre/mujer hablandome de raices cuadradas; que hago aquí con estas personas.
Aunque yo creo que si nos enseñaran interactuando o buscando información nosotros mismos aprenderíamos mas que estar cincuenta y cinco minutos sentados en una silla escuchando a una persona hablarte de algo que dentro de una semana ya no te vas a acordar.
Pra hacer las cosas hay que hacerlas con motivación y gusto.
Creo que todos nos hemos sentido como esta chica dice en algún momento de nuestra vida como estudiantes ya que, la mayoría de veces, estudiamos por el simple hecho de aprobar y no de aprender, que es el objetivo.
ResponderEliminarCada uno tiene una capacidad para aprobar y aprender diferente y no me parece bien que se nos califique por un número, porque quizás una persona que ha sacado un 6 con muchísimo esfuerzo ha aprendido mas que una persona que ha sacado un 8 estudiando el día antes.
Para terminar, para mejorar esto creo que deberían cambiar las formas de dar las clases, las formas de explicar el contenido, etc. porque de eso dependen muchas cosas.
ANDREA RODRÍGUEZ SERRANO. 3°B
La clave está en la forma de como aprendemos,siempre lo hacemos de una forma aburrida ,en la que solo estas sentado ,en silencio, escuchando las explicaciones del profesor de la que solo te enteras un 45% mientras que otro 55% estás pensando en tus cosas y por más que intentes estar toda la clase atento es imposible ya que no nos enseñan de la forma que nos gustaría ,una clase divertida de la cual te incite a aprender más ,en la que te diviertas aprendiendo y no en una que no te enteras ni de la mitad de la explicaciones y en la que después de hacer el examen se te olvide todo de un día para otro , entonces ¿de qué nos sirve? es como si no nos hubieran enseñado nada ,solo te das un hinchazón a estudiar ,rellenas el examen y ya está ,la educación no es solo para eso ,están muy equivocados si creen que esa es la manera correcta.
ResponderEliminarANDREA CARRASCO GALLEGO 3ºB
Creo que estoy de acuerdo con la opinión de Andrea Martínez, desde que empezamos todos los alumnos comenzamos nuestra vida escolar solo nos centramos en memorizar y no en aprender, y entonces es cuando empiezas 1ºde Bachillerato y te preguntas: ¿Qué hago aquí? ¿Dónde me he metido? ¿Es esto lo que quiero hacer de verdad? Es muy posible que te hagas estas cuestiones porque lo único que haces es “escuchar” al profesor, tomar apuntes, memorizarlos y los escribamos en unos folios que llaman exámenes para que nos evalúen numéricamente. Esta valoración es de lo que más nos preocupamos los alumnos y solo memorizamos para obtener la mejor posible, cuando nos deberíamos preocuparnos más por aprender.
ResponderEliminar¿Por qué solo se valoran las asignaturas con los conocimientos que tiene una persona y no con su creatividad? Yo creo que ambas concepciones son importantes, porque en una asignatura como lengua y literatura, se debería de evaluar la creatividad inventándonos historias, haciendo una novela… Con estas actividades creo que los alumnos se podrían relajar y aprender muchísimo más que estudiando para un examen.
Por último, voy a finalizar con una cita de Andrea Martínez que me gustó mucho, luchemos todos porque nuestras mentes son las armas más poderosas. Esta cita la he interpretado como que todos los alumnos tenemos que luchar juntos para que el sistema educativo cambie para poner otro con que el podamos desarrollar nuestra imaginación y creatividad, y con ellas, nuestras mentes.
Me encuentro totalmente de acuerdo con la opinión de Andrea. Más que estudiantes somos discos rallados que tan solo repiten y memorizan lo mismo año tras año con dificultad añadida. Pero a base de forzarlo llega un momento que acaba estropeándose.
ResponderEliminarY sí, esa es la dura realidad. Puedo decir, desde mi experiencia personal, que a veces he sentido que no debía volver al instituto y que tenía tomar otro camino. Uno que me hiciera sentir realizado. En algunas ocasiones me siento mal y pienso que lo único que pinto ahí es memorizar una serie de datos que llegados tal fecha solo me van a servir para responder a una pregunta del Trivial. Este sistema tiene que ser reconstruido.
El primer y único paso para esto sería poner al estudiante y al profesor en el papel de ser humano. Este paso es tan fundamental como ignorado porque ha llegado un momento en el que nos hemos olvidado de la humanidad de las personas, de sus emociones y de sus vidas. Cada uno con sus sueños e ilusiones, pero este método, “el clásico”, lo único que hace es oprimir a las personas y vaciarlas convirtiéndolas en una simple ovejita más del montón, sin voz ni voto. Un sistema arcaico en el que si alguien intenta cambiar lo más mínimo de este se verá obligado a abandonar su camino, de seguir el estándar establecido y de estudiar para aprobar. Porque a quien vamos a engañar, aunque lo intentemos negar, yo lo hago (no en todos los casos, por supuesto) y no soy el primero que lo hace ni el último que lo hará.
Si de verdad queremos avanzar como especie humana dejemos esta práctica en el pasado como un recuerdo de lo que nunca debe ser repetido. Cambiemos el sistema para que se valore más la creatividad y el esfuerzo porque si memorizas, eres el “listo” pero si creas aventuras o música eres un “muerto de hambre” y eso es muy triste.
Gonzalo Manzanares Carmona 1BACH C
Respecto al tema que nos ocupa, considero que esta chica tiene toda la razón, y así es, pasar de curso, en esta sociedad, no significa tener cultura e interesarte por saber; solo significa aprender de memoria y plasmarlo en un papel, para así certificar que tiene los conocimientos suficientes, y para que después de esa persona, llegue otra igual y la cadena nunca cese. Además, a los altos cargos de la sociedad, a los jefes de gobierno, al poder, no le interesa que la población o, mejor dicho, el mundo humilde sobre el que descansa la economía del país, tenga consciencia de todo lo que ocurre a su alrededor, no desean que sean personas culturizadas y con ansias de conocimiento y de aprendizaje, porque no nos podemos olvidar, como decía Francis Bacon: "El conocimiento es poder", y si somos ignorantes o nos convierten en ignorantes permitimos a la élite campar a sus anchas, sin si quiera tener el mínimo espejismo de ello.
ResponderEliminarPor otra parte, también es cierto que cada vez somos más y más las personas que formamos parte de este mundo. Más y más son los niños que reclaman educación, y la educación, el conocimiento, no es una tarea fácil de inculcar. A esto hay que añadir que tenemos a nuestro alcance miles de fuentes de información, siendo, como somos, una de las generaciones más ignorantes lo cual parece una contradictio in termini, pero en realidad es porque no es tan importante tener información, sino saber hacer buen uso de ella.
Por lo que a mí respecta, me gustaría remarcar que a pesar de que la chica tenga toda la razón, y esto es así, es un hecho y sin embargo yo no estoy a favor de ello. Creo que esa idea aunque en el sentido estricto de la razón es real, en la sociedad de estos tiempos, sociedad en ingente aumento, no se podría llevar a cabo. Es una bonita utopía.
Para concluir, yo concibo la escuela y el instituto como un reflejo de la vida, este sistema, como dice ella, trata a los alumnos como un número, no como a personas, y así es: debes luchar por ser el número más alto, puesto que nadie te va a dar nada en la vida y, conseguir ese número conlleva sacrificio, fuerza de voluntad mental, madurez, constancia y mucho pero mucho esfuerzo. Pues esto en el instituto es real y en la vida nos enfrentaremos a problemas todavía mayores, esto solo es como el inicio de la supervivencia que nos espera, el largo camino es aún mucho peor y hay que estar preparados. Como la selección del más fuerte. Confío en que esto en la educación es así, pero una vez que "la batalla" haya acabado cada uno podrá realizarse en el área que más le guste y en la que más satisfecho consigo mismo se sienta, aquí es donde supongo que llegará el saber por placer; estamos en un continuo trance en cada década de nuestra vida, el instituto es solo una más y la más complicada, a mi parecer, porque es el momento en el que te constituyes como adulto, como persona con un punto de vista crítico con el mundo que te rodea, a pesar de que al salir de él no sepamos ni una décima parte de todo lo que nos quede por aprender.
María Nicolás Guillén
1ºBach. Ciencias
En mi opinión , esta chica tiene razón en todas y cada una de sus opiniones. Yo también pienso que nuestra presencia aquí es un mero trámite hasta llegar a algún lugar donde realmente nos podamos sentir llenos y realizados. Nuestra mayor preocupación (como dice la chica) aprobar sin tener en cuenta el aprendizaje , sacar un 10 sin aprender lo que acabas de escribir no tiene ningún sentido mientras que el que saca un 6 pero ha conseguido aprender todas y cada una de las cosas que ha escrito , realmente se sentirá más realizado y habrá aprendido. Yo creo que la solución a estos problemas es el entendimiento , cuando entendemos una cosa bien , nunca se olvida , mientras que si simplemente cogemos el libro , memorizamos y lo escribimos , jamás podremos aprender lo que se escribe.
ResponderEliminarFrancisco Javier López Andrés 1BC
Estoy de acuerdo con Andrea Martínez en que actualmente nos identificamos con un número, una nota. Una nota que solo mide nuestra capacidad de memorizar y, sin embargo, luchamos por esa nota, luchamos por ser los mejores, por ser las mejores "máquinas". Y realmente esa nota no nos define, porque no todo lo que estudiamos lo aprendemos.
ResponderEliminarSe supone que cuando estudiamos, aprendemos, pero no siempre es así, porque la mayoría de veces memorizamos frases y palabras que realmente no entendemos, y eso no significa aprender.
Por otro lado, es verdad que nuestro cerebro necesita aprender y, por ello es importante estudiar. Pero, ¿nuestro cerebro no se desarrollaría más desarrollando nuestras aptitudes, en vez de memorizando?
"Buscando datos para aprobar, solo aprobar”
Esa afirmación, desde mi punto de vista, es totalmente cierta, porque llega un momento en el que piensas: ¿de qué sirve aprender? Ya que, lo único que importa es aprobar.
Sin embargo, el desarrollo del país también se basa en una nota, que viene dada por las nuestras, por lo que, queramos o no, nuestras vidas se basan en un simple número.
Sin embargo, también es importante darse cuenta de que gran cantidad de alumnos no termina sus estudios y, la pregunta que yo me planteo es: ¿esos alumnos abandonan sus estudios por gandulería o porque piensan que pierden el tiempo memorizando cosas, cuando podrían estar desarrollandose como personas de otro modo?
En mi opinión, el verdadero problema radica, como ya he dicho, en la importancia de tus calificaciones. Es importante aprender de todo, para poder cultulizarnos, pero cuando una persona estudia lo que realmente le gusta y se corresponde con sus aptitudes, se desarrolla como persona y aprende mucho más. Sin embargo, para poder centrarte en lo que te interesa, primero tienes que fijar unas bases y tener unos conocimientos mínimos. Pero, como hemos visto antes, tus conocimientos se miden en base a cuánto has estudiado, a cuánto tiempo has dedicado a un examen. Pero, ¿realmente un examen mide nuestros conocimientos? ¿realmente sabemos lo que escribimos en un examen?
Tal vez, si no todo se basara en una nota, aprenderíamos mucho más.
LAURA GARCÍA ALFOCEA, 1BACH C.
Me siento totalmente identificada con Andrea y el tema de la educación en nuestros días.
ResponderEliminarEs cierto que muchas veces nos preguntamos qué es lo que hacemos en clase, si vamos a aprender cosas y lo único que estamos haciendo es memorizar la información que recibimos para soltarla en un futuro examen y posteriormente olvidarla.
Lo único que buscan en nosotros es una nota, un número superior al cinco, un aprobado, y tristemente muchos profesores nos juzgan por ello.
Pienso que debemos estudiar por gusto de aprender y no por conseguir un aprobado, como dice Andrea “no nos educan, nos normalizan, nos reducen, nos apagan” nos desmotivan, las clases son confusas, hay días en los que no te enteras de nada, pero para poder hacer el examen te tienes que aprender eso que no entendiste aquel día de memoria, aun sin entenderlo, para poder plasmarlo en el examen y sacar buena nota, pero, ¿de qué sirve eso? De nada. ¿No sería mejor hacer clases más divertidas y motivadoras? Yo personalmente cuando hago trabajos, investigaciones y busco información bien sea por internet, mediante libros o artículos, me quedo con la información con la que trabajo, es decir, la aprendo sin necesidad de obligación a aprenderla para un examen y prefiero clases en las que se nos deje más “libertad” por así decirlo y no vayamos tan pautados como lo estamos ahora con el tema de los estándares.
Naiara Roca Pérez 1ºBC.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarRespecto a este tema estoy de acuerdo con la opinión Andrea Martinez, la inteligencia no depende de sacar más o menos nota. En la actualidad a la sociedad le importa más las notas y los exámenes, que el aprendizaje en toda su esencia porque los alumnos incluyéndome yo lo que mejor se nos da es aprendernos la teoría de todas las materias y soltarlo en el examen, sin embargo, al día siguiente se nos olvida todo lo "aprendido" y solo nos centramos en pasar de curso, pero de que nos sirve eso si a la hora de intentar explicarlo no podemos y se supone que si estamos en el instituto es para aprender y no memorizar como grabadoras.
ResponderEliminarCada alumno tiene sus cualidades y con esta enseñanza no la explotan como deberían y las personas se mueren sin saber lo que realmente son capaces de hacer, ya que están tan enseñadas a memorizarlo todo que no dejan liberar sus verdaderas capacidades y aunque esto sea un serio problema es una triste realidad en la que no podemos hacer nada, solo levantarnos día a día para estudiar hasta el punto de agobiarnos con tantas pruebas y tanta presión que te ponen por sacar más nota para entrar a la carrera que quieras estudiar.
No somos números, solamente somos alumnos que quieren ir a aprender al instituto pero cada día nos lo ponen más difícil con la nueva educación ofrecida en España. Sin embargo, España siendo un país tan desarrollado como no se puede desarrollar en el área de la educación y mejorarla de verdad no con los estándares ni la revalida; sino con una verdadera enseñanza con la que podamos salir del instituto orgullosos de todo lo que hemos aprendido.
Al fin y al cabo nosotros somos el futuro del país y necesitamos una buena enseñanza, porque hay gente que saca 10 en todo y otras que sacan 6 pero realmente eso no depende para saber quien es más listo. La verdadera inteligencia no depende de una simple nota y por sacar menos nota no eres inferior a cualquier otra persona ni mucho menos porque todos somos iguales.
Keyla Gallardo Marquina 1ºBC
Personalmente, coincido con la opinión de Andrea Martínez. El sistema educativo español, desde mi punto de vista, deja mucho que desear.
ResponderEliminarEn primer lugar, el modo de enseñanza está marcado por políticos, cuando deberían de regirlo profesores con experiencia, que verdaderamente sepan lo que es estar día tras día dando clases durante 6 horas.
En segundo lugar, el modelo de clases está totalmente desproporcionado. Para muchos profesores es un rompecabezas poder ajustar los contenidos que deben de explicar en el tiempo que dura un curso escolar (rara vez damos todos los contenidos que el programa marca). Si para ellos es difícil estructurarlos, imaginad para nosotros, como alumnos, que tenemos que estructurar 6 asignaturas diarias.
El modelo de enseñanza actual es demasiado estándar, es decir, lo único que se trabaja es la memoria. Memorizamos textos y textos, que aunque después nos puedan sonar, al mes no nos acordamos de nada de lo que pusimos en el examen.
Los exámenes están desproporcionados, ¿de verdad una prueba escrita de 50 minutos puede demostrar mis conocimientos acerca de algo? Yo creo que no. Y bueno, digo 50 minutos porque es lo que dura una clase, pero es una realidad esos profesores que se empeñan en preguntarlo todo en el examen, cuando es temporalmente imposible, y ocupan más de los 50 minutos establecidos ¿es esto necesario?.
Por otra parte, debo de resaltar el estrés al que están sometidos los alumnos con respecto a las notas. Una nota no define lo que eres ¿verdad? Si es así, ¿por qué nos dan a entender, sin palabras, que es lo único que importa? Nadie es igual, por lo cada quien puede tener su forma de aprender, con la que obtiene los mejores resultados, pero eso en nuestro sistema educativo no está contemplado. Para los diseñadores de este, todos los alumnos son iguales, con las mismas obligaciones, con la misma forma de pensar. Claro que unos mejores que otros, por algo la escala de notas va del 0 al 10.
No obstante, algunos aspectos del sistema educativo son muy correctos. Ejercitar la memoria es muy importante para mantener un cerebro sano. También nos prepara para la vida, pues no siempre podemos tener lo que queremos, ni todo lo que tenemos nos puede gustar, pero aún así debemos aceptarlo, entre otros aspectos.
En conclusión, hay aspectos que son necesarios y otros muchos que podemos cambiar.
Mari Carmen Valverde, 1ºBC
Estoy rotundamente de acuerdo con Andrea, pienso que el sistema educativo que poseemos hoy en día no se corresponde a eso que llamamos EDUCACIÓN porque para mí, educación es disfrutar adquiriendo nuevos conocimientos y no lo que hacemos, que es memorizar, en eso no consiste la palabra educación.
ResponderEliminarContinuamente, me cuestiono mi futuro y me formulo cuestiones sobre este: ¿Me habré equivocado? ¿Valdré para esto? ¿Qué estoy haciendo mal? ¿De verdad merece la pena?
Sin duda, el día a día del estudiante se ha vuelto pura monotonía. Yo como estudiante, me decepciona el sistema educativo que tenemos, de hecho se me quitan esas ganas de aprender que recuerdo que de pequeña tenía, esa ilusión de investigar esas nuevas puertas que se abrían ante mis ojos; pero cuando va pasando el tiempo, esas ganas se desvanecen como la lluvia en el cristal porque en realidad no aprendemos, memorizamos ya que eso es lo que más valora la sociedad, un aprobado que un aprendido.
Además, lo que me sorprende es como te juzgan por una simple nota, ¿Acaso somos un número? No, somos mucho más que eso, somos personas. Personas con una serie de valores, los cuales pasan desapercibidos por la humanidad.
Para concluir, me gustaría citar una frase de Sydney J. Harris que dice: “El propósito general de la educación es convertir espejos en ventanas” en el que yo me pregunto: ¿Cómo convertirlo en ventana si no paran de manchar ese espejo?
NADIA PARDO ZAPATA 1ºBC
LA POCA EDUCACIÓN
ResponderEliminarComo bien ha dicho el texto que acabamos de leer, para el estado somos considerados como simples cifras, números de los cuáles si no se consigue lo que se necesita, se apartan sin considerar que son realmente personas.
Realmente así está constituido el mundo: se buscan a aquellos que son capaces de contribuir a su interpretación de una buena sociedad que acaba siendo una estructura autoritaria y jerárquica, premiando las repeticiones y castigando otros puntos de vista.
No cabe lugar para la creatividad ni para la diversidad en un modelo educativo como este y por ello considero de poca educación lo que éste acaba haciendo a las personas: clasificarlas, cuantificarlas, descartarlas...
Y hay que recordarles que somos humanos como ellos y no unos productos que pueden subastar al mejor postor.
Debemos responder ante una situación que acaba sumiendo a muchos estudiantes en un constante flujo de fracasos por simplemente tener otro juicio, debemos responder a un modelo que oprime la creatividad y valora únicamente lo que ellos, los poderosos, consideran verdaderamente útil; debemos responder ante un sistema que maquiniza tanto a profesores como a alumnos y apaga la chispa que nos diferencia unos de otros y que nos hace ser quienes somos, debemos responderles que somos personas y no maquinas y que por mucho que lo intenten no podrán cambiar lo que realmente somos: únicos.
Miguel Blaya Molina 1ºBach Ciencias
Estoy totalmente de acuerdo con Andrea, ya que somos individuos que en lugar de aprender solo memorizan y al cabo de poco tiempo se nos olvida y así no se puede aprender, se aprende cuando un alumno ha entendido de verdad las explicaciones, ¿de qué sirve un examen si no hemos entendido de verdad como se hace el problema de matemáticas, de que sirve si no entendemos por qué se pone C.Adj. En lugar de C.N., de qué sirve? Pues eso es un pequeño ejemplo de lo que les pasa a la mayoría de alumnos.
ResponderEliminar¿Qué sería de nosotros si en lugar de aprender solo nos estudiamos (memorizamos) los apuntes que tomamos en clase, sin comprender el porqué de las cosas, sin saber de verdad porque son así? No llegaríamos a ser nada ya que la vida no consiste en aprender las cosas para un examen, sino que consiste en aprender, saber organizar las cosas y sobre todo en cometer errores para que el final el día de mañana los errores que hayas cometido hoy no los hagas. Estoy de acuerdo con esta chica porque muchas veces mientras estoy en clase pienso: ¿de verdad tengo que estar encerrado aquí 6 horas de lunes a viernes pensando que dentro de poco tendré el examen y tendré que estudiar para aprobar y en tan solo 2 semanas se me habrá olvidado? Siempre he pensado que una clase práctica después de cada clase teórica es bueno porque así de verdad ves si has aprendido o no, a demás son mucho más divertidas y entretenidas.
Vivimos en una sociedad que… “solo quiere lo mejor para el prójimo” y lo único que están haciendo es convertirnos en robot que solo sanen hacer una cosa escuchar, memorizar y dormir. Lo único que cuenta para mucha gente es que sus padres son ricos y ellos tienen el último móvil y… para que van a estudiar o… mejor para que se van a quejar si tienen todo lo que quieren.
Estoy de acuerdo con Andrea en algunos aspectos, como el de estudiar memorizando la teoría para luego olvidar a los dos días de haber hecho el examen. Pero no estoy de acuerdo en que esto no sirve para nada ya que esto sirve para construir nuestro futuro teniendo u buen trabajo, o que por lo menos nos guste
ResponderEliminarAl fin y al cabo, así es la vida: estudiar, aunque se nos olvide, trabajar como posesos para sacar adelante a nuestra familia hasta que nos hagamos mayores y junto con nuestra pensión de jubilado, nuestros hijos nos cuiden de la manera que puedan porque, o estarán estudiando o trabajando como posesos para salir adelante como todo el mundo.
Por último, quiero aclarar que, aunque diga esto no estoy de acuerdo, solo digo la realidad, como lo es también que nos estemos convirtiendo en máquinas
Jose Miguel Riquelmne 1º BC
Estoy de acuerdo con Andrea en algunos aspectos, como el de estudiar memorizando la teoría para luego olvidar a los dos días de haber hecho el examen. Pero no estoy de acuerdo en que esto no sirve para nada ya que esto sirve para construir nuestro futuro teniendo u buen trabajo, o que por lo menos nos guste
ResponderEliminarAl fin y al cabo, así es la vida: estudiar, aunque se nos olvide, trabajar como posesos para sacar adelante a nuestra familia hasta que nos hagamos mayores y junto con nuestra pensión de jubilado, nuestros hijos nos cuiden de la manera que puedan porque, o estarán estudiando o trabajando como posesos para salir adelante como todo el mundo.
Por último, quiero aclarar que, aunque diga esto no estoy de acuerdo, solo digo la realidad, como lo es también que nos estemos convirtiendo en máquinas